Un nuevo modelo de legislar en suiza
En el recién fundado Estado democrático suizo, un partido político - los liberales protestantes urbanos – ocupaban todos los escaños en el gobierno federal. Esto generaba una gran tensión con las regiones más rurales y conservadoras del país. Pese a ello, la nueva élite rechazaba toda propuesta y todo intento de compartir el poder.
A partir de 1860, la construcción del ferrocarril generó un considerable desarrollo económico que incrementó principalmente el poder económico y político de la élite liberal. En el cantón de Zúrich, ya entonces motor de las finanzas y de los negocios, muchos ciudadanos exigían mayor poder político.
Ilustración: «Construcción de carreteras», Archivos Sociales Suizos
Con la construcción del ferrocarril y el desarrollo económico a mediados del siglo XIX surgieron demandas populares de mayor poder y participación política. Como primer paso, el cantón de Zúrich, ya entonces conocido por los negocios y las finanzas, introdujo en 1869 la iniciativa ciudadana como instrumento de la democracia directa moderna.
Iniciativas y referéndums en la práctica
Ilustración: «Sala del Consejo Nacional», Parlamento Suizo
Los dos instrumentos clave de la democracia directa moderna en Suiza son la iniciativa ciudadana y el referéndum popular. Desde su establecimiento en 1874 (el referéndum) y 1891 (la iniciativa), a menudo se ha recurrido a estos instrumentos para promover ideas y controlar al Parlamento elegido.
Una importante consecuencia del derecho ciudadano democrático directo es que el Parlamento trata de incluir, desde una fase temprana, a todas las posibles partes interesadas en el proceso legislativo.
El rasgo más importante del proceso de iniciativa ciudadana es la capacidad de establecer la agenda política del país. En Suiza, una iniciativa ciudadana nacional requiere abordar una enmienda constitucional (o proponer una revisión total de la Constitución). De las 446* (número total hasta el 1 de febrero de 2017) iniciativas ciudadanas registradas en la historia de Suiza, 324 lograron reunir el mínimo requerido de 100.000 firmas (hasta 1977, sólo se necesitaban 50.000) y 209 fueron objeto de una votación popular federal. Solo 22 fueron aprobadas por la mayoría de los ciudadanos participantes y la mayoría de los 26 cantones.
El derecho a un referéndum facultativo brinda a los ciudadanos suizos la oportunidad de controlar el proceso legislativo a nivel nacional. Cada ley federal puede ser sometida a una votación popular si se reúnen un mínimo de 50.000 firmas en los primeros 100 días que siguen a la publicación oficial de la ley. Se trata de un derecho democrático directo con efectos sobre todo indirectos. El Parlamento trata de evitar tales referéndums incluyendo posturas potencialmente críticas durante el proceso legislativo. De esa manera, solo un pequeño porcentaje de todas las leyes adoptadas son sometidas por los ciudadanos a votación popular. Desde 1874, ello ha ocurrido en 183 casos. En otros 34 casos, los comités de referéndum no lograron reunir el apoyo requerido.
La inicitaiva ciudadana: años de un trabajo por una nueva idea
La iniciativa ciudadana es un importante instrumento de la democracia directa moderna. Ella permite a los ciudadanos hacer oír sus voces mediante un proceso de diálogo entre ellos y las instituciones políticas. Este instrumento confiere a una minoría el derecho de incluir una determinada cuestión en la agenda para todo el electorado y de recibir una respuesta. En Suiza, la iniciativa ciudadana normalmente contempla el siguiente proceso.
Ilustraciones: «Recogida de firmas» y «Urna electoral», Presencia Suiza
¡Tómese su tiempo! Para una iniciativa ciudadana nacional, pueden transcurrir hasta 70 meses antes de la votación formal.
Imagínese que desea cristalizar su idea de cambio o innovación en una propuesta de cambio constitucional. El artículo propuesto lo tiene que registrar en tres lenguas nacionales y tras la publicación formal del texto en la Gazeta federal, puede proceder a reunir las firmas.
Ahora, Ud. dispone de 18 meses para encontrar un mínimo de 100.000 personas que apoyen su idea. Ello requiere una intensa labor de relaciones públicas y dinero. Finalmente, tendrá que llevar personalmente a la Cancillería Federal las cajas con las listas de las firmas recogidas. A partir de ese momento, su iniciativa es un asunto federal oficial.
Este debe responder dentro de un año y medio. En la mayoría de los casos, el Consejo Federal no está exactamente de acuerdo con la iniciativa. Por eso, a veces propone una contrapropuesta alternativa a la iniciativa. Sin embargo, la última palabra siempre la tiene la máxima autoridad en el país: el electorado suizo.
Seis a tres semanas antes de la votación todos los ciudadanos suizos (incluidos los residentes en el extranjero) recibirán en sus casas las papeletas de voto. La mayoría de ellos las retornarán por correo. En varios cantones, existe una nueva opción: el voto por internet. Para ganar la votación, Ud. necesita la mayoría del total del voto popular y la mayoría de los votos en los cantones.
→ Nace una iniciativa
ciudadana
→ Examen preliminar
→ Publicación en la Gazeta federal
→ Recoger y validar firmas
→ Presentar una iniciativa ciudadana
→ Mensaje del Consejo Federal
→ Deliberación parlamentaria
→ Eventual prolongación de la deliberación parlamentaria
(En caso de contrapropuesta)
→ Decisión de retirada
de la iniciativa
(dado el caso 16 meses)
Diagrama: «Iniciativa popular», datos: Cancillería federal; diseño: Presencia Suiza
El referéndum popular: 100 días para parar una nueva ley
Con el referéndum popular, los ciudadanos tienen la ocasión de poner realmente a prueba el proceso legislativo. A diferencia de la proactiva iniciativa ciudadana, el referéndum es un instrumento reactivo que permite a los ciudadanos y a las organizaciones entablar un diálogo en las fases preparatorias del proceso legislativo con los partidos políticos y los legisladores elegidos.
El importante trabajo preparatorio no puede esperar hasta que una nueva ley sea publicada en la Gazeta federal. En ese momento, comienza la cuenta atrás de 100 días para reunir y verificar las firmas requeridas. Su formulario debe hacer clara referencia a la ley que Ud. desea someter a votación popular en el país.
En vista de que el plazo para reunir el número de firmas requerido es corto (al menos en comparación con los 10 meses para iniciativas ciudadanas), Ud. necesita un plan de acción claro en cuanto a dónde y cómo desea llegar al público.
Si en 100 días Ud. ha logrado reunir las 50.000 firmas requeridas, la ley impugnada no entrará en vigor sino que será sometida a una votación popular nacional, normalmente en la próxima jornada de votación prevista. En las votaciones por referéndum popular sobre leyes solo se requiere una mayoría popular simple a favor o en contra. No se requiere una doble mayoría con los cantones.
La inacabada democracia suiza
“La Democracia Directa en Suiza”, vídeo de Swissinfo en Español que ilustra el sistema político suizo, único en el mundo.
Un ejemplo que ilustra el afinado carácter de la democracia moderna suiza es la historia detrás de la introducción de la llamada “contrapropuesta doble sí”. A fin de permitir el diálogo entre los ciudadanos y las instituciones elegidas, el Parlamento tiene el derecho de elaborar una contrapropuesta a una iniciativa ciudadana. Si el impulsor de la iniciativa está satisfecho con la contrapropuesta, se alcanza un compromiso y la iniciativa puede ser retirada. Si el Parlamento y el impulsor de la iniciativa no consiguen ponerse de acuerdo, se pide a los votantes votar sí o no tanto por la iniciativa como por la contrapropuesta.
¿Sabías que que en Suiza las mujeres tuvieron que esperar hasta 1971 para poder participar en elecciones y referéndums a nivel federal? Primero necesitaban una mayoría de los votantes masculinos para respaldar este derecho en una votación nacional.
Ilustración: «Protesta feminista, probablemente durante una manifestación del 1 de mayo», .
Extracto de la película suiza “El Orden Divino”, que relata la lucha de las mujeres suizas por su derecho a voto.
votaciones populares en suiza: ¿sobre qué y cuán a menudo?
4 veces al año se vota en Suiza
En promedio, un votante suizo es convocado a las urnas cuatro veces al año. Los asuntos más populares tienen que ver con la integración europea, el transporte, el medio ambiente, los extranjeros y los servicios sociales.
Ilustración: «Hoy se vota», Presencia Suiza
El diseño de la democracia directa moderna: un factor clave de su éxito
Los instrumentos para la participación democrática directa, puede suponer, en ocasiones, obstáculos y restricciones. Sin embargo, Suiza no presenta grandes problemas que estén ligados al diseño del proceso de iniciativa y de referéndum. Aquí, todas las votaciones populares son vinculantes, los plazos de tiempo brindan oportunidades - incluso a los grupos de ciudadanos más desfavorecidos - de obtener el apoyo que necesitan y, además, existen distintas maneras de votar: en el colegio electoral, por correo e incluso electrónicamente en algunos cantones.
La democracia directa en Suiza tiene reglas claras y fáciles de seguir: el pueblo puede hacer oír su voz y exigir que sus votos se cuenten periódicamente. Y aún se impone la necesidad de esfuerzos educacionales como la caravana de Politbox, un proyecto para las elecciones de 2015 del Consejo Nacional, que recorrió el país e interactuó sobre todo con jóvenes.
Ilustración: «Autobús Politbox», Radio Télévision Suisse (RTS)
el creciente mundo de la política participativa
derechos de participación en chile
Operarias y trabajadores de la Fábrica de Sombreros Girardi, en la década del 30
“Las voces aisladas no se escuchan. Un poblador solo; un pequeño propietario aislado en el sur, un artesano o un pequeño industrial; un trabajador, están perdidos en el complejo mundo de hoy. En una sociedad orgánica no puede haber voces aisladas. Pero si habla por ellos su Junta de Vecinos con personalidad jurídica; si habla la Cooperativa de pequeños propietarios o industriales o el Sindicato, entonces tendrán voz. Las preocupaciones, inquietudes, aspiraciones y la vocación misma del pueblo deben tener un cauce apropiado para expresarse, un cauce forjado por el pueblo, mediante organizaciones dirigidas por el pueblo y capaces de representar con conciencia y con poder estas inquietudes”
Eduardo Frei Montalva (1964, primer Presidente chileno de origen suizo)
La participación ciudadana de base quedó suspendida durante los años del régimen militar. Sin embargo, la Constitución de 1980 establece que la soberanía reside en la Nación y se expresa en la participación en plebiscitos o elecciones periódicas. Los únicos requisitos para la participación electoral en Chile son tener 18 años y no haber sido condenado a pena aflictiva. Desde el año 2017, también pueden participar de los procesos eleccionarios los chilenos que residen en el exterior a través de los mecanismos que establece la ley. Del mismo modo, tienen derecho a voto los extranjeros avecindados en Chile por más de 5 años que cumplan los requisitos establecidos por la ley.
Ley n° 16.880 Fuente: Memoria chilena
Fuente: Asamblea territorial Bustamante sur.
En Chile existen 234.502 Organizaciones de la Sociedad Civil las que han aumentado de modo significativo en la última década (eran 106.880 en el estudio realizado en el año 2016)[1]. La principal razón que explica este aumento es la promulgación de la ley N°20.500 del año 2011 que simplifica los plazos y costos para la constitución de estas organizaciones.
De esta manera, tanto a nivel individual como colectivo, se reconoce a los ciudadanos sus derechos de participación en los asuntos públicos, tanto a nivel local como nacional.
En Chile existen 234.502 Organizaciones de la Sociedad Civil las que han aumentado de modo significativo en la última década (eran 106.880 en el estudio realizado en el año 2016) (Mapa de la Organizaciones de la Sociedad Civil, Centro UC Políticas Públicas, enero 2016). La principal razón que explica este aumento es la promulgación de la ley N°20.500 del año 2011 que simplifica los plazos y costos para la constitución de estas organizaciones.
De esta manera, tanto a nivel individual como colectivo, se reconoce a los ciudadanos sus derechos de participación en los asuntos públicos, tanto a nivel local como nacional.